- III - Sarao de amor Sonetos que sonáis lindos primores con el papel y tinta noche y día sin comprender de quien es la porfía ¡o, cuán dichosos son vuestros autores! Porque en sólo aplicaros los errores no sabe el detractor do los envía, y el sabio que alabaros pretendía es imposible daros los loores. Sonetos, no os quejeis si atrevimiento ha sido revolveros con los míos, que necesaria fue vuestra presencia. Porque con vuestro gran merecimiento y arroyo de vuestros caudales ríos tendrán de merecer cual apariencia.