- XXIV - Riberas del Danubio al mediodía con un peine de plata se peinaba cabellos una ninfa que quitaba con ellos el claror que el sol tenía. Donde podéis pensar que sentiría un pastor que de lejos la miraba, que sin poder llegar donde ella estaba llorando con sus lágrimas decía: «Si tantas, cuantas tú tienes cabellos vidas tuviera yo me las quitaras colgada cada cual de una de ellos. Mas bástame a quitar una con ellos de cuantas tú entonces me privaras, colgada del menor de todos ellos.»