- XXXVIII - A don Francisco Velázquez, caballero muy virtuoso, que escribió un libro de esfera en que era docto y en las matemáticas doctísimo Tú, que docto en virtudes, y en esferas, aclaras, en la sombra más oscura, la humana, la Divina arquitectura, tan sobre lo mundano consideras. Muestras los orbes, que gozar esperas; bien tu libro, y tu vida lo asegura, que como el Alma en penetrar es pura, la ciencia, en dar noticias, verdadera. Cuanto cabe en discurso, y vista humana, vemos en tu doctrina, o se percibe, de aquello eres razón, de esto medida. Lejos, lejos huid, turba profana, que por aquí se va donde se vive, ya se mire a la pluma, ya a la vida.