- XLIX - Hermosa es lo de menos con ser tanto; que a tu virtud es deuda la hermosura, tan naturalizada la cordura, que viene a ser de admiración espanto. Debe a tu perfección la envidia llanto, que a su aspereza vence tu blandura, y aunque el mérito propio te asegura, ¡o cuánto a tu beldad se opone, o cuánto! Opóngase Violante que vencida como de tu virtud, de tu belleza, quedará para estatua de tu gloria. Aunque puedes matarla, dale vida; que ella misma dirá tu fortaleza; pues adorno será de tu victoria.