- LI - En ocasión que un rayo mata a don Miguel de Guzmán el Bueno, hijo segundo del Excmo. Señor Duque de Medinasidonia, sin ofender a un esclavo turco que le acompañaba y después se convirtió Teme el fuego abreviar últimos plazos de vida al mundo, y sepultar las gentes, teme el aire anegarse con torrentes, o verse preso con fogosos lazos. Los mares temen cielos a pedazos, o muerte será en círculos ardientes, las tierras temen piélagos pendientes, ondas de vientos, fulminantes brazos. Sólo no teme el Bárbaro que opone sombra a luz, flecha a rayo, tierra a Cielo, y el Católico a miedos le convida. Perdona el cielo a aquél, porque dispone su enmienda, y a éste, en premio de su celo, le pasa de mortal a inmortal vida.