- XXXIV - En el alumbramiento de la Reina Nuestra Señora de un infante Belisa, duplicándose, previno, ser del fruto esperado precursora, la nueva flor; como del sol la aurora, de la aurora el lucero matutino. Y al modo del pintor, que un peregrino ejemplar, de él valiéndose, atesora; no suspende el retrato, del que adora, mas presto amor responderá al destino. Que ya ofrece los frutos en la flores, como el incienso universal procura, con fervorosas hondas elevado; apréstensele en víctimas honores, pues con seguras prendas asegura, que ha de dar a Fileno duplicado.