- XXVIII - A una señora que mató un venado fíngese que era Anteo premiado en astro por amante Honesta Venus, o radiante Palas, digan de vos y números de Orfeo que sin con agua o con desdén Anteo se vio monstruo o volador sin alas. Tu suprema Deidad no sólo igualas excedes a Diana en el trofeo pues al que por curioso volvió feo en orbe fijo círculo señalas. No cabe pena bruta en los amantes ni en quien de celestial los grado llena castigar las finezas por constantes. Quien juzga pues, que tu matar, fue pena recele en sí tus manos fulminantes que honra los monstruos, la deidad condena.