- XLVIII - No de donante diestra tan furioso rompiendo cielos baja el rayo horrendo no tanta luz su luz, terror su estruendo reparte al ciego, infunde al religioso. Cuanto terror y luz, Cisne glorioso, cuanto furor animas descubriendo iras de Jove y de su horror tremendo amenazado el impío en el piadoso. Tiembla a tu ardiente pluma el obstinado ya tus números vota, como a templo, gratitud noble de impiedad confusa. Deponga rayos Júpiter airado, y el asombro remita y el ejemplo al numeroso rayo de tu Musa.