- XXV - Quien ama y a su Amor no está presente, mal podrá tolerar tan triste vida, mal; porque siendo tan mortal la herida la muerte alivia, y el dolor se siente. Si ausentarse es morir, forzosamente ausentándome he sido mi homicida; pues quien no morirá que se despida, si nadie vive con el alma ausente. Muere la vida a manos de la ausencia de muerte natural, y el sentimiento se sustenta de amante inteligencia. Y no puede morir, porque el tormento en la parte mortal hace asistencia, la vida sí, que no está en su elemento.