- XXXI - La Reina Nuestra Señora a Su Majestad en ocasión de haber muerto en El Pardo un javalí, que el día antes le huyó Desconoció tu esfuerzo, en tu belleza el jabalí primero fugitivo, tan furioso, que muerto, es miedo vivo, mostrando con su horror, su fortaleza. Blasón de Alcides, blanco a su destreza pudo ser por lo rápido y nocivo; no se viera en estrella tan altivo, como a tus pies postrada su fiereza. Por Adonis teniéndote, y por Marte, respeta al uno, contra el otro osara; mas estímate flor y no se altera. No fue bruto en morir, pues fue alabarte, hoy como si Belisa lo juzgara, murió a tus manos racional la fiera.