- I - Cuando yo veo la gentil criatura que el cielo, acorde con naturaleza formaron, loo mi buena ventura, el punto y hora que tanta belleza me desmostraron la su hermosura, ya sola de loor es la pureza; mas luego torno con igual tristura y me pongo a quejar de su crudeza. Que no fue tanta la del mal Thedeo, ni hizo la de Achila y de Potino, falsos ministros de ti, Ptholomeo. Así que lloro mi servicio indigno y la mi loca fiebre, pues que veo que me hallo cansado y peregrino.