- XXXV - Del çelestial exército patrón e del segundo choro más preçioso, de los ángeles malos dampnaçión, Miguel Arcángel, duque glorioso; muy digo alférez del sacro pendón, invencible cruzado victorioso, tú debellaste al cruel dragón en virtud del excelso poderoso. Por todos estos premios te honoramos e veneramos, príncipe excellente, e por ellos mesmos te rogamos que ruegues al Señor Omnipoetnte nos dignifique, porque poseamos la gloria a todas glorias preçedente.