- XXVI - Non de otra guisa el índico serpiente teme la encantación de los egipcios que vos temedes, señora exçellente, cualquiera relaçión de mis servicios. Porque sabedes, presente o absente, mis pensamientos e mis exerçiçios son loarvos e amarvos solamente, pospuesta cura de todos offiçios. Oídme agora, después condenadme, si non me fallardes más leal que los leales; e si tal, sacadme de tan grand pena e sentid mi mal. E si denegades, acabadme: peor es guerra que non lid campal.