- XXII - Non es a non de limitar el año, el mes, nin la semana, nin el día, la hora, el punto; sea tal engaño lexos de nos e fuyga toda vía. Cuando menos dudamos nuestro daño, la grand baylessa de nuestra baylía corta la tela del humanal paño; non suenan trompas nin nos desafía. Pues non sirvamos a quien non debemos, nin es servida con mil servidores; naturaleza, si bien lo entendemos, de poca es farta nin procura honores. Jove se sirva e a Çeres dexemos, nin piense alguno servir dos señores.