- XXIV - Si el pelo por ventura voy trocando, non el ánimo mío, nin se crea; nin puede ser, nin será fasta cuando integralmente muerte me possea. Yo me vos di e, non punto dudando, vos me prendiste e soy vuestra pera; absoluto es a mí vuestro grand mando cuando vos veo o que non nos vea. Bien merçedes vos ser mucho amada; mas yo non penas, por vos ser leal, cuantas padezco desde la jornada que me feriste de golpe mortal. Sed el oliva, pues fuestes la espada; sed el bien mío, pues fuestes mi mal.