- XXXVI - Virginal templo do el verbo divino vistió la forma de humanal librea, a quien anela todo amor benigno, a quien contempla commo a santa idea, si de fablar de ti yo no soy digno, la graçia del tu fijo me provea; indocto soy e lasso peregrino, pero mi lengua loarte dessea. ¿Fablaron, por ventura, Johan e Johan, Jacobo, Pedro tan grand theolugía, nin el asna podiera de Balán, sin graçia suya, fablar, nin sabía? Pues el que puede, fable sin affán tus alabanças en la lengua mía.