- XXVII - Cuentan que esforába Thimoteo a los estrenuos e magnos varones, e los movía con viril desseo, con agros sones e fieras cançiones a la batalla; e del mismo leo los retornaba con modulaçiones e dulçe carmen de aquel tal meneo, e reposaba los sus coraçones. Assí el ánimo mío se altiveçe, se jacta e loa porque vos amó, cuando yo veo tanta fermosura. Mas luego pronpto e presto se entristeçe e se maldize porque lo assayó, vista vuestra crueza cuánto dura.