- II - Lloro la hermana, maguer qu'enemiga, al rey don Sancho, e con grande sentido proçedió presto contra el mal Vellido, servando en acto la fraternal liga. ¡O dulçe hermano!, pues yo, que tanto amiga jamás te fue, ¿cómmo podré çelar de te llorar, plañir e lamentar, por bien qu'el seso contraste e desdiga? ¡O real casa, tanto perseguida de la mala fortuna e molestada! Non pienso Juno que más ençendida fue contra Thebas, nin tanto indignada ¡Antropos!, muerte me place e non vida, si tal ventura ya non es cansada.