- XI - Despertad con afflato doloroso, tristes sospiros, la pesada lengua; mío es el daño e vuestra la mengua que yo assí viva jamás congojoso. ¿Por ventura será que habré reposo cuando recontaren mis vejaciones aquella a quien sus crueles prisiones ligan mis fuerzas con perno amoroso? ¿Quieres que muera o viva languiendo, e sea oculta mi grave dolencia, la cual me gasta e va dirruyendo, e sus langores non han resistencia? ¿De qué temedes?, ca yo non entiendo morir callando sea grand sçiençia.