- XLV - A Dafne y Anaxarte Más blanda, no de amor, de arrepentida, cual fue, si es blanda, siendo piedra helada, gime Anaxarte, piedra cuando amada, más que después en piedra convertida. Viva le aborreció, y aborrecida pena a su esquivo pecho reservada, Dafne esquiva aconseja, castigada, consejos que no oyó siendo querida. Desconocidas Dafne y Anaxarte en piedra y planta, me amenaza en vano igual pena a las suyas en no amarte: en vano, si eres de mi amor tirano, y pienso ser retrato de Anaxarte, si no en esquivo, en firme al tiempo vano.