- IX - Metáfora de una yedra que ceñía un laurel, a los dos privados de España y Francia Esta yedra rebelde y lisonjera que de asombrar este laurel blasona, que con mentido culto le aprisiona y oprime lo que finge que venera, de ceniza es su voz, y si la oyera la sacra majestad cuando perdona o permite cautivo su corona, que ambición alevoso le prefiera. Si para culpa tal tarde las leyes introducen el público consuelo, que a ceniza sus derechos pasen. ¡O España! ¡O Francia!: Redimid los reyes, fulminad rayos que, imitando al cielo, respeten el laurel, la yedra abrasen.