- XVII - A las lágrimas de una ausencia Este dolor oculto trasladado del interior del alma a los sentidos, por conceptos del pecho despedidos, en cristales sangrientos explicado. Esta postrera esencia del cuidado, destilada de afectos oprimidos si un tiempo fue la voz a tus oídos hoy es de mis finezas el sagrado. En las aras que erige mi tristeza, halle la culpa de vivir sin verte de tus desconfianzas acogida. Y mientras llega la postrer fineza, recibe, Celia, en prenda de mi muerte estas señales de mi triste vida.