- XXXV - Vuelve a encarecer la ceguedad de su pasión Finjo, por divertirme del tormento, o que alargo, o que rompo la cadena, y cuando floja, o desatada suena, más apretadas las prisiones siento. Si luz figuro, y desengaño miento, que alumbra la razón, o que la ordena, más ciego, y más rendido de mi pena, no alcanza la razón del escarmiento. Lesbia, yo moriré de ti ofendido, y tuyo moriré, que no hay ofensa, que amor no la disculpe, o la perdone. Mas firme me verás aborrecido: excesiva cruel, ingrata piensa, quien ama todo, o todo lo dispone.