- XCII - En ocasión que el Rey Nuestro Señor mató en una fiesta con el arcabuz a un toro, que había vencido a un león Cuando el Toro, rebelde a la obediencia, fue del Teatro vencedor lucido, del gran Filipo el tiro prevenido cifra intento mayor, que la apariencia. De la fe, se traslada a la evidencia, que su imperio con Júpiter partido, ni está por los efectos dividido, ni el fuego celestial le diferencia. Así transforma el bruto, así convierte el plomo en otro ser, y con la herida el instrumento y víctima se altera. Que fue en lo breve de causar la muerte, y en la obediencia de rendir la vida, rayo la bala, racional la fiera.