- LXX - A un jazmín asido a una estatua de Diana De aquel jazmín, que su verdor se atreve a escalar esta imagen de Diana, nieva centellas la experiencia cana, precipitadas de su peso leve. El Austro tarde, que a usurpar se atreve el desaliño de la flor lozana, pretende triunfo con violencia vana del estrago que al tiempo se le debe. Cándido así de frágil esperanza, mi pensamiento despeñado miro, por el poder de natural efecto. Cuando le oprime, Celia, tu mudanza, que llega sin obrar en mi retiro, a dejar deslucido mi respeto.