- XCIV - A la concepción purísima de Nuestra Señora en un certamen Virgen, esta opinión, que se levanta, y culpa original se considera, bien sabe, que purísima, y sincera oprimís de la sierpe la garganta. Cuando se inclina servil una planta, de Fabio Agricultor mano severa, por conseguir la rectitud primera, la tuerce al otro extremo, o la quebranta. Hubo quien os creyese concebida, sin obra de varón, y sin efecto, de la preciosa sangre redimida. Y por poner en fiel nuestro concepto, (sin que os hiciesen Dios por parecida) el artificio os finge aquel defecto.