- XII - Viendo lo dicho que excusase demostraciones porque se notaban Ya con tu arbitrio, Celia soberana, a los humos de honor, sino a los fuegos, sacrifico la vista de dos ciegos, a vana adoración, ofrenda vana. No nos miremos, si la envidia ufana introduce rumor, turba sosiegos, demos a Venus invisibles ruegos, y exteriores aplausos a Diana. Baste juntar las almas, que en sus lazos a la parte inferior también previene sus intereses frágiles Cupido. Estrecha más de los mentales brazos, la dulcísima unión, verás, que tiene lisonja el gusto, engaños el sentido.