- LVI - Al peligro de la gran felicidad Teme Licio el placer, teme, si tienes en gracia de los Astros celestiales siempre el deseo, y el suceso iguales, o te influyen más dichas que previenes. Teme, si nunca viste los desdenes de la fortuna, ni en ligeros males, que se ocultan las trágicas señales en el pródigo exceso de los bienes. De doliente mortal, Médico atento, no limitando al apetito nada, lisonjea los íntimos enojos. ¡O gran dolor en traje de contento. Presagio de salud desesperada, cumplirse al gusto todos los antojos!