- XCI - A un incendio que hubo en el Convento de San Quirce en la ciudad de Valladolid ¡Otras armas, Señor, otro elemento para sólo asolar tan prevenido! Quien al criarlo todo, le ha servido de Artífice la voz, y el instrumento. ¡Castigo en vuestro Templo tan violento, que parezca ofensor por ofendido! Así logra los himnos, que ha ofrecido al Coro de sus Vírgenes atento. Trocando aquí la temporal balanza, los males, y los bienes que repiten, al bueno afán, al malo conveniencias. Otra vida nos muestre la esperanza, bien, que con velo, porque no limiten el obsequio a la Fe las evidencias.