Soneto Ocasión de mis penas, Lidia ingrata, si vos gustáis que tanto viva en ellas, que antes muera la luz de las estrellas de vuestro cielo, que tan mal me trata, o que el tiempo, que todo lo arrebata, seque las frescas rosas sin cogellas, de vuestros labios, y esas trenzas bellas, de oro lino, las mude en blanca plata. Se mudara también mi pensamiento, si aguardáis a mudar vuestra clemencia a tiempo que os castigue su mudanza; que en vano sentiréis el mal que siento, cuando os doblen la amarga penitencia vuestro arrepentimiento y mi venganza.