- IV - Al p. fray Diego de Hojeda Musa atrevida al Sol que su luz canta desde que el mundo en cándido rocío bajó sobre el Vellón, hasta que el río de su sangre creció, potente y santa; no es de Aganipe, no, ni fuerza tanta tuviera de Hipocrene, el cristal frío, otra deidad mayor, más alta Clío mueve tu plecto, inspira tu garganta. Oscurecer la fama no presume el poderoso tiempo en su porfía: que al cantar y escribir tal argumento, el águila de Joan te dio la pluma, Hamán la voz, David el argumento, y los orbes celestes la armonía.