Al jabalí que mató don Felipe Cuarto nuestro señor Repetir regodeos al destino no es no, bruto feroz, consejo sano, que si te holgó la oreja el fiel alano la franca sobra al Español Quitino. Haga escarmiento al más moro cochino su próximo difunto, que la mano en la nariz el joven soberano, aun se la está jurando el Vellocino. De las ingles de Adonis es venganza, no así de Alcino séptimo, el que admiras (jabalí peregrino) bruto muerto. Temiendo, pues, tu riesgo en otra lanza, con los ojos le lloras que le miras, o con uno no más, si fueras tuerto.