- XXIII - En espera de Cosme se juntaron en Nava el puerco todos los que había, cofrades de la antigua cofradía, que Juan de Artona y Pero Gil dotaron. De visitar la ermita concertaron con la danza de espadas aquel día, y el pendón colorado que ofrecía, Toribio y los hermanos que ayudaron. De anteanoche quedó la vaca muerta, y Ginebra ofreció las berenjenas, y la de Juan Cornejo salsa a fondo. Y uno entre los cofrades gran reyerta sobre quien llevará las azucenas, que dio para el altar, Sancho Redondo.