- XXXII - Prosigue la boda pastoril Después que los hubieron desposado, café Pascual al novio los volvieron donde todas las mozas les tuvieron lo que habían de comer aderezado. Y mientras que comían el adobado, y los demás guisados que les dieron, las que habían de bailar se compusieron para salir al corro señalado. Y cuando la comida fue acabada rogó Pero Barranco a Juan Piostre, el que hiciesen cantar a la madrina. Y ella lo comenzó muy repulgada ayudando con palmas a la postre, la de Juan Tinajero su vecina.