- XXX - A componer la novia se subieron, la de Maroto, y la de Juan Segado, y después que la hubieron barnizado, su camisa labrada le vistieron. De la prima del cura le trajeron, una cofia de pinos, y un tocado y basquiña y corpiño gandujado que a la de Juan Verdura le pidieron. Sacáronla después de muy compuesta, y dieron en loar a su hermosura, diciendo no haber cosa que la iguale. Dijo Blas, no hay zagala como esta, y al novio se llegó, y le dijo el cura, así sea mi salud como ella sale.