- XXV - Si Celia duerme, amor lo mismo hace, y si los claros, bellos, dulces ojos, abre, para quitar cien mil despojos, aquello es lo que a Amor le satisface. Para Celia, y amor la contra hace, porque es imitador de sus antojos, y así de su placer, o sus enojos, se agrada siempre amor, o se desplace. Adonde Celia parte, va con ella, y adonde Celia para, está parado, que un momento no vive amor sin ella. Y en esto sólo se ha diferenciado, que es áspera, cruel, ingrata, ella, y amor, humilde, manso, y regalado.