- XXXVI - Acabada la música otro día se fue Antón a la iglesia de mañana, y a la torre subió con mucha gana, a mirar si Marina aparecía. De su corral la vio cuando salía remesando las greñas a su hermana, y él hizo un repiquete a la campana, porque volviese a ver al que tañía. Marina volvió el gesto, y vio que estaba pidiéndole por señas que le diga si fue buena la música pasada. Y ella para decir que le agradaba, le dio una zapateta., y una higa, y él hizo desde acá una rebellada.