- XXXV - El día santo en la tarde salió al prado lo bueno del lugar, porque se había, para cumplir la fiesta de aquel día, un corro muy galán aderezado. Salió Toribio, Antón, y Gil Manchado de Menga, Antonia, Olalla, y fue María la que tañó el pandero con Lucía, porque estaba el gaitero aficionado. Fue de otro bando Juana la Herrera, Mengua, Gileta, Bras, Crespo, y Clemente, y tañoles, Teresa su vecina. Alabó a Mengua el regidor Pesquera, y respondió el alcalde Juan Llorente, bien pueden callar todas con Marina.