- LXXVI - Caos de amor Tengo un bien sin razón, que mal me trata; de que mi muerte con razón se infiere, huyo atrevido de quien bien me quiere, acometo cobarde a quien me mata. Con esto ni mi vida se dilata; ni en tanta división del alma, muere; ni la convenzo a que mudanza espere ni los doblados vínculos desata. Guerra no doy, y el alma no reposa, teme, y aguarda, desmayada, anima el pecho helado de su amada hermosa. Es Caos de confusión materia prima, ¡o llegue ya! con mano poderosa, amor de Fénix que la forma imprima.