- CXXI - Coronación de la Emperatriz de los Cielos Nuestra Señora A fuerza pura y con ardiente espada, de la triunfante (conquistada) Roma, por la cumbre feliz, su Reina asoma, con tres cercos la frente coronada. Sube la Augusta Majestad sagrada, y al alto Serafín las luces toma, con la que esparce la luciente coma, que muestra en sus espaldas derramada. Baja la vista al fin, alza la mano, y inclinándola al pecho aquesto dijo: es nuestro todo, a nuestro gusto llano. Contento al Padre da regalo al hijo, al Espíritu gozo soberano, al cielo gloria, al mundo regocijo.