- LXXXIV - Cohecho a la noche Noche sombra del mundo, tú que crías con la leche, silencio al mudo sueño, que al gran señor, y al labrador pequeño como la muerte igualas, si porfías. Tú, que en las tierras de las Zonas frías siembras adormideras, y beleño, aumenta, iguala, siembra el pobre ceño, para que coja las riquezas mías. Sólo no toques, las estrellas claras, que en ti me esperan dilatando giros, para absolver de mi tiniebla errores. Harete sacrifico en negras aras, de mis tristezas, llantos, y suspiros, y holocausto también de mis temores.