- LXI - Por su inquietud, amenaza al amor No más rapazo amor, espera un poco, déjame respirar, que estoy cansado; si sólo intentas, que te sienta armado, ya casi estoy de sentimiento loco. Ya tu Deidad con sacrificio invoco, si es que pretendes ser reverenciado; y si esclavo me quieres, soy herrado, escucha el son que en mis cadenas toco. Si porque tus crueldades resplandecen en mí, más que tus triunfos y victorias quieres mi fin pensando que fenecen, dame la muerte, honor de tus historias, dame la muerte pues, que en ella crece: de mis cenizas nacerán memorias.