- CXIII - A Guadarrama en la venida de los reyes a Madrid Hórrido puerto, a cuyo ceño cano, el más robusto tiembla peregrino, dispensa en el rigor deja el camino exento de peligros, sino llano. Mira a tus Reyes con semblante humano; aunque eres hoy la faz del frío divino; aprenda el corto monte Vizcaíno del generoso monte Castellano. Y aunque con frentes dos, una arrogancia mostrando a dos Castillas, intereses de mil Talantes singular ganancia. Es bien que un tanto en las batallas ceses; porque se entienda que a la Lis de Francia, aun los montes de España son corteses.