- IX - Dijo Fénix que no le hacía ni bien ni mal Decís que bien ni mal, señora mía, me hacéis; estoy de vos tan olvidado que aun aliviar con penas mi cuidado estorbáis a mi loca fantasía. Más mal me hacéis que sustentar podría en el que yo he sentido y vos negado, mas, si podéis, hacerme mal doblado, hacedme males mil, por cortesía. Que aunque es bastante para darme muerte el que a todos hacéis mirando acaso, quiero por vos morir de mal más fuerte: dame veneno, dadme, que me abraso; no bebe alguno de él, que está mi suerte en apurarle la ponzoña al vaso.