- X - Amistad de arroyo correspondida en llanto Ya de cristales de tu curso bello, clara verdad de las vecinas flores, murmuran sin recato mis amores cuando más tiernamente me querello; ya me descubren la coyunda al cuello mis mejillas surcadas con dolores, marchitas de sus campos las colores y nevados los montes del cabello. Bien claro, amigo arroyo, me has mostrado, mas qué mucho, mi alegre desvarío, si doctrinas los troncos de aquel prado; pues hoy harás emulación al río con la paga que ofrezco a tu cuidado en las corrientes de este llanto mío.