- XXXIX - Pagando crece la obligación La luz de la razón, o muerta, o ciega, dormida tiene el alma y el sentido, quien mira vuestros ojos atrevido, y luego Fénix, que los ve no ciega. Pues no goza la gloria donde llega, ni el hospedaje os paga el recibido así se da el castigo merecido, y a vos la justa obligación os niega. Yo por pagaros os rendí mi vida, y rendiré lo que me dais de nuevo, pero hallo la deuda más crecida: Porque si el alma cada instante os llevo, es el pagaros gloria tan subida, que cuanto más os pago, más os debo.