- L - Disculpada amenaza ¡Contenta estás oh Fénix rigurosa! de ver que das materia a mis dolores, de ver que das al aire mis amores de ver mi alma, que jamás reposa. Pues caminé la esfera presurosa, que si imposible alcanzó mayores quizá dará otra causa a mis ardores (ya que tan bella no) más amorosa: Entonces si de humana carne fueres (que no está declarado en la edad mía) te causará dolor el ser quien eres. Y si en el auge del que gozas día por absoluto don permanecieres, di a mi fiebre mortal que desvaría.