De Quien no cae no se levanta Rosario soberano: mi esperanza en vuestras cuentas tiene un firme estribo; esclava fui del infernal cautivo, un año ha que tomó de mí venganza. Mucho os debo, mi Dios; en mucho alcanza a mis pequeños gastos el recibo; no saquéis mandamiento ejecutivo, que yo os daré en Domingo una fianza. Mas, Señor, si os agradan las migajas de mi corto caudal, aunque son cosas de pequeño valor y prendas bajas, ejecutadlas y serán dichosas, que si el mal pagador os paga en pajas, aunque yo os pague mal, pagaré en rosas.