De Quien calla otorga Acto II, AURORA ¿Qué mudanzas, decid, envidia mía, son éstas, que a mi amor hacen Proteo? ¿Cuando os pensáis quietar, loco deseo, que amáis, no la elección, más la porfía? Al conde quiero ya que aborrecía; porque Narcisa pone en él su empleo, al español me inclino porque veo que en ella amor, y celos en mí cría. Sombra soy de mi hermana. A cualquier parte que va su voluntad, doy en seguilla; y sin amar, amor me da desvelos. Mas si su hacienda entre las dos reparte mi padre aun hasta aquí, ¿qué maravilla que ella herede el amor y yo los celos?