De Los cigarrales de Toledo Compárase a la muerte una partida, porque es el mayor mal que dan los cielos, (si no es peor la ausencia y sus desvelos que el acabar tormentos con la vida). Ausente estoy de quien de mí se olvida, y si el estarlo aumenta desconsuelos, ¿qué sentirá una ausencia que, entre celos, de amor y agravios vive combatida? Viva tu ingratitud, pues es la cosa que agora se usa más y tú apeteces; quedaré yo vengada, aunque quejosa. Que tú, de ingrato el nombre, al fin, mereces, y yo después de ausente sospechosa, estando viva, moriré dos veces.